Boticelli rompe récords: se vende por 92 millones de dólares

Para el jueves 28 de enero por la mañana, la sede de Nueva York de Sotheby’s tenía preparada la que iba a ser la puja más elevada de la historia. Sotheby’s celebraba su Masters Week 2021 o, lo que es lo mismo, siete grandes subastas de grandes artistas del pasado, tanto cuadros como dibujos y esculturas. El jueves, sin duda, era el plato fuerte y se había llegado a rumorear que se alcanzarían entre 121 y 142 millones de dólares. Básicamente, porque en el lote había auténticos tesoros, entre ellos un retrato pintado por Botticelli y un cuadro de Rembrandt, Abraham y los ángeles, propiedad de Mark Fisch. Sin embargo, en último momento bastantes piezas se retiraron, incluido el Rembrandt (que ya tenía posible comprador y ya se hablaba de una venta de unos 20 o 30 millones).

A pesar de ello, Sotheby’s ha hecho historia de todos modos: el jueves recaudó 114,5 millones de dólares en un solo día. No se había visto nada parecido desde que, en el año 2012, Christie’s consiguió vender 15 grandes obras de más de un millón, y en el mismo día “La exclusa“, de Constable, por treinta millones.

Gran parte del botín del jueves se debe a un retrato pintado por Botticelli que se ha vendido por 92 millones de dólares (76 millones de euros). Se trata del lienzo “Joven sosteniendo un retrato“, una auténtica joya del siglo XV que mide 58 por 39 centímetros y que representa a un joven de cabello rubio y ojos verdes vestido con una túnica y sosteniendo un medallón circular con un retrato. Se desconoce de quién pueda tratarse el misterioso caballero, aunque los especialistas de Sotheby’s creen que podría tratarse de una amigo de los Medici, la poderosa familia florentina. El cuadro hasta ahora era propiedad de la colección privada Sheldon Solow, quien lo había adquirido en 1982 por 1,3 millones.

Que Sotheby’s está en racha lo sabíamos todos. La famosa casa de subastas lleva ventas de vértigo en poco tiempo y en junio del 2020 vendió un cuadro de Francis Bacon, el Tríptico Inspirado en la Oresteia de Esquilo, por 84,6 millones de dólares. Pero el Botticelli bate todos los récords: es el cuadro más caro vendido en Sotheby’s, es el segundo cuadro más caro vendido en subasta y pulveriza el precio pagado anteriormente por un Botticelli (fue la conocida como “Madonna y el niño con San Juan Bautista” y la vendió Christie’s en el 2013 por 10,4 millones). Nos tenemos que ir a la subasta del “Salvador Mundi“, atribuido a Leonardo da Vinci (aunque hay muchos que lo dudan), para encontrar un cuadro tan caro, aunque por el supuesto da Vinci un comprador anónimo desembolsó más de 450 millones de dólares en el 2017 (el cuadro, por cierto, estuvo en paradero desconocido durante dos años hasta que en el 2019 apareció en un lujoso yate propiedad del príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salman).

Tríptico Inspirado en la Oresteia de Esquilo, de Francis Bacon, fue vendido por 84,6 millones de dólares. Foto: cortesía de Sotheby’s

Hasta cierto punto, podemos comprender el interés que ha suscitado el Botticelli. En primer lugar, Botticelli fue un gran retratista, seguramente uno de los mejores en el siglo XV y un auténtico revolucionario. En un momento en que los retratos solían hacerse siempre de lado, Botticelli hizo que las figuras mirasen al espectador, logrando mayor naturalidad y expresividad. Sin embargo, a pesar de que se tiene constancia de que pintó bastantes retratos, muy pocos han sobrevivido. Segundo: la mayoría de los cuadros de Botticelli están en museos y tan sólo hay tres retratos suyos en manos privadas, por lo que hacerse con uno es el sueño de muchos coleccionistas.

No se sabe prácticamente nada del comprador más allá de que es ruso. Pujó a través de una intermediaria, Lilija Sitnija, una afamada asesora de arte afincada en Londres que trabaja normalmente con compradores rusos. Lo que sí se sabe es que, aparte del Botticelli, también compró un retablo de “La muerte de Lucrecia en el banquete de Lucius Junius Brutus”, una obra del siglo XV del maestro florentino Maestro de Marradi (pagó un millón de dólares por él), y dos cuadros más del siglo XIX: “La cascada de Terri”, de Jean-Baptiste-Camille Corot, por 600.000 dólares, y la “Vista de la Piazza de San Marco”, de Antoinetta Brandeis, por 441.000 dólares.

“Muerte de Lucrecia en el banquete de Lucius Junius Brutus”, del Maestro de Marradi. El “Maestro de Marradi” es el pseudónimo creado en 1963 por Federico Zeri para referirse a un pintor anónimo florentino que pintó mayoritariamente en la Badia del Borgo, en Marrari. A este autor se le conoce también por Maestro de Apollini y Maestro Tondo. Aunque se sabe muy poco de él, se cree que fue un discípulo de Domenico Ghirlandaio. En el panel se pueden ver figuras vestidas a la manera florentina del siglo XV.

Aparte de al misterioso comprador ruso, Sotheby’s también a otros compradores cuadros interesantes: vendió el “Descendimiento de la cruz“, de Hugo van der Goes, un magnífico ejemplo del arte neerlandés del siglo XV, por 3.650.000 dólares, y un bajorrelieve con “La Virgen y el niño“, del florentino Luca della Robbia, pintado en 1450, por dos millones.

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