Ester García: imágenes de elegancia y poesía

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Por su preciosismo, delicadeza y elegancia”. En 2016, el Premio Junceda Internacional, de la “Associació Professional d’Il·lustadors de Catalunya” (APIC), recaía en un libro ciertamente exquisito: “La selección natural” de Charles Darwin, publicado por Nórdica Libros con ilustraciones de Ester García.

El premio, desde luego, era más que merecido. Y no sería el único libro de Ester García de aquel año que recibía una distinción. Ahí estaba “El más rápido”, con texto de Paula Carbonell y publicado por Lóguez Ediciones. La Fundación Cuatrogatos, una organización educativa y cultura de Miami, le otorgaba un galardón en 2017 destacando que el “libro habla con un lenguaje preciso y dibujos de notable poesía de la pobreza extrema y de explotación infantil, pero también de sueños y de cálidos vínculos familiares. Un universo social e imaginario recreado con inteligencia, sensibilidad y maestría formal”.

Imagen de Ester Garcia para "La selección natural" (Nórdica editorial)

No sería el único halago que recibiría por su obra. De hecho, la lista de premios y distinciones que ha recibido Ester García ocupa un párrafo entero. Ester ha sido seleccionada en muestras como la 30ª Edición de la Mostra Internazionale d’Illustrazione de Sàrmede (Italia), la IV y VIII Edición del Catálogo Iberoamericano de Ilustración (México), la bienal de Ilustrarte 2018 (Portugal) y “The Golden Pinwheel Young Illustrators Competition” en la Feria del Libro Infantil de Shanghai (China).

Además, ha recibido el premio del Ministerio de Cultura a los libros mejor editados y ha sido premiada en certámenes como the “Sharjah Exhibition for Children’s Books Illustrations” (Emiratos Árabes) y el “Encontro Internacional de Ilustraçao de S. Joao” de Madeira (Portugal).

Entre tanto premio y con una obra tan sublime, le pregunto a Ester Garcia cuál es el trabajo del cual se siente más orgullosa. Y me responde sin dudar: “La selección natural”, que Nórdica publicó en el 2016 y que recientemente ha reeditado.

Fue un proyecto que me llenó muchísimo y a la vez fue un salto sin red”, me comenta.

Imagen de Ester Garcia para "La selección natural" (Nórdica editorial)
Imagen de Ester Garcia para "La selección natural" (Nórdica editorial)

No me extraña, porque ¿cómo te enfrentas a un texto científico de referencia como “El Origen de las Especies a través de la Selección Natural” de Darwin? ¿A uno de los libros más revolucionarios de la historia?

Su respuesta fue romper todos los moldes. “No quería ilustrarlo como un libro de fauna y botánica al uso con imágenes que sólo acompañaran al texto, pues lo que tenía sentido para mí era aportar una versión personal y literaria de una obra científica”. Más tarde añade: “La evolución, al menos para mí, es ese juego de piezas que se han ido perfeccionando y encajando a lo largo de los años. Y eso era parte de lo que quería contar al lector”.

Sin duda, fue una propuesta visualmente arriesgada, pero potentísima.

Portada de "La selección natural" de Charles Darwin, ilustrada por Ester Garcia (Nórdica Editorial)

Me pongo a investigar cómo eran las ilustraciones de las primeras ediciones del “Origen de las especies” para poder comparar y descubro, con sorpresa, que la primera edición (de 1859, en la editorial John Murray de Londres) sólo contenía una única ilustración: es una litografía representando un diagrama. El autor era William West.

De hecho, la obra de Darwin está ligada visualmente a un estilo popularizado por autores que no tuvieron nada que ver con aquella primera edición.

Eso sí: el siglo XIX, cuando Darwin publicó su obra, se vivía una eclosión de la ilustración científica, de Historia Natural en particular, con grandes nombres como los hermanos BauerFerdinand (1760-1826) y Franz (1758-1840)– o el inglés John Gould, que se especializó en aves, especialmente en colibrís, que le entusiasmaban.

Ilustración del ilustrador inglés John Gould para su libro "Pájaros de Inglaterra".
Ilustración de John Gould

Sobre todo destacó el alemán Joseph Wolf, el ilustrador favorito de David Livingstone y de Alfred Russel Wallace (el cual, por cierto, propuso una teoría de la evolución a través de la selección natural que motivó a Darwin a publicar la suya).

También fue importante una mujer, Sarah Bowdich (17911856), una autora, viajera y magnífica ilustradora que ayudó a popular la ciencia y que fue la primera mujer europea en coleccionar meticulosamente plantas para su estudio científico en el África Occidental.

Ilustración de Joseph Wolf
Ilustración de Joseph Wolf

Todos ellos crearon un estilo puntilloso y detallista hasta el extremo (el trabajo de Wolf, por ejemplo, con cada una de las plumas es, sencillamente, abrumador).

Pero Ester Garcia decidió alejarse lo más posible de este modelo.

Fue un trabajo extenso en el tiempo”, me explica. “Desde la propuesta por parte de Nórdica de ilustrar el libro hasta que los dibujos estuvieron terminados pasaron unos tres años. Así, pude dedicar tiempo a investigar no sólo estos y otros textos de Darwin, sino también su biografía y todo el ambiente de la época en la que se gestó “El origen de las especies”.

No era, desde luego, una época fácil para un científico. “Estas reflexiones de Darwin”, prosigue Ester, “vieron la luz en un momento histórico que chocaba frontalmente con las ideas que él proponía. Una sociedad clásica, religiosa y de moral rígida, que tenía que verse reflejada en el libro”.

Después de mucho investigar, dio con la clave: “haciendo una reflexión sobre cómo hablar de la evolución como tema central, llegué a la conclusión de que quería mostrar el juego como un elemento clave que interviene en la mutación de las especies. El juego, el azar, es ese motor de cambio y de la generación con el tiempo de otras nuevas especies. Por ello en las ilustraciones aparecen reflejados recortables, animales por piezas, un balancín, o imágenes cercanas a la mímesis. Otras se mueven en el campo de la metáfora”.

Imagen de Ester Garcia para "La selección natural" (Nordica editorial)
Ilustración de Ester García para "La Selección Natural" de Charles Darwin (editorial Nórdica).
Ilustración de Ester García para "La Selección Natural" de Charles Darwin (editorial Nórdica).
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Observando las imágenes que Ester Garcia realizó para “La selección natural”, me quedo embelesada con la elegancia del trazo y la exquisitez del dibujo, con una distinción que realmente revive la finura, sutileza y gentileza de los grabados de antaño. Hay una belleza poética, delicada y sublime, que invade cada detalle y que llena las páginas de un refinamiento distinguido.

Ester trabaja con grandes fondos blancos y con ilustraciones monocromáticas donde leones y ciervos, caballos, zorros y ratones adoptan manierismos humanos y van vestidos a la moda decimonónica. Me recuerdan muchísimo a los libros infantiles que se pusieron de moda a partir de la segunda mitad del siglo XIX. A “The Public and Private Life of Animals” de J. Thompson, por ejemplo, publicado en Londres es 1877.

Imágenes de «The Public and Private Life of Animals»

También me vienen a la mente las ilustraciones de J.J Granville, el genial ilustrador francés (18031847), que consiguió insuflar emociones humanas a simpáticos animales vestidos con ropas de la época. Hay un aire surrealista y absurdo, por supuesto, en sus dibujos, pero también un gran análisis psicológico y buenas dosis de humor. Algo que también presenta, y con qué maestría, Ester Garcia.

Imágenes de J.J. Granville

Podríamos seguir: las fabulosas composiciones de la naturaleza de Ernst Haeckel, por supuesto, pero también el detallista dibujo, con un trazado limpísimo, que Robert Hooke nos legó en su “Micrographia” en 1665 y, sobre todo, la capacidad de humanizar cuerpos con los que nos sorprendió la obra de William Cheselden, Osteographia, en 1733 (con grabados de Gerard Vandergucht y Jacob Schijnvoet).

Imágenes de "Osteographia" de William Cheselden (1733)
Imágenes de "Osteographia" de William Cheselden (1733)
Imágenes de «Osteographia» de William Cheselden (1733)

Escoge un animal

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Volvemos al presente. Con tantos animales de por medio, le pregunto a Ester Garcia:

  • Si fueses un animal, ¿cuál serías y por qué?
  • Siempre me ha fascinado el caballo como animal, por esa maravillosa combinación de fuerza, elegancia y nobleza que me parece que posee. Así que, si pudiese elegir, me gustaría ser un caballo. Aunque por otro lado, soy la rata en el horóscopo chino y me identifico bastante con ella. Quizás por ser tímida, pero valiente y astuta. También soy nocturna y me busca dormir por las mañanas, como a todo buen roedor.

A Ester le encanta pasar tiempo rodeada de naturaleza –“casi diría que se ha convertido con el tiempo en una necesidad. Una de mis ilusiones futuras es poder vivir en la montaña, en contacto con ella”.

También le apasiona viajar, descubrir lugares abandonados, buscar lo que ella define como “la historia escrita en las ruinas” y perderse en museos y exposiciones, especialmente de Historia Natural. Además, colecciona “láminas antiguas de botánica y fauna que encuentro en mercadillos o anticuarios”.

Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García

Imágenes de «El más rápido», libro de Paula Carbonell, con ilustraciones de Ester García (editorial Lóguez).

Hay, desde luego, en su obra una pasión por perderse en mundos lejanos, en viajes al pasado. Cada dibujo explica su propias historias, te invita a perderte en una narrativa diferente. Tal es el poder que tienen sus personajes, la rotundidad y fuerza de sus creaciones.

Ester me explica que le gusta contar “historias en imágenes, perderse en la naturaleza y viajar cerca y lejos”. Observo una voluntad de ir, sobre todo, al pasado, a un pretérito elegante y distinguido como el que pueblan los libros infantiles antiguos.

  • ¿Algún libro que te haya marcado? –le pregunto.
  • Me gusta muchísimo la literatura y, dentro de ella, disfruto enormemente con la poesía. Tres libros que me hayan marcado especialmente son: “El barón rampante” de Italo Calvino, “Hacia rutas savajes” de Jon Krakauer y “Completamente viernes” de Luis García Montero.
  • ¿Cine?
  • Voy al cine todo lo que puedo, aunque también veo mucho en casa y devoro series. Tres películas que me hayan marcado especialmente serían “La princesa Mononoke” de Miyazaki, “El piano” de Jane Campion y “Océanos” de Jacques Perrin y Jacques Cluzaud.

Perfeccionismo en cada línea

  • Di tres adjetivos que te definen – pregunto a Ester.
  • Curiosa, reflexiva y perfeccionista.

Lo de perfeccionista se ve claramente en su obra, y no sólo en “La selección natural”. Rastreo por todo el portfolio de Ester Garcia en su web para estudiar su evolución y lo primero que noto es una voluntad férrea de mejorar a cada ilustración, de ir un paso más.

Ester me comenta que nació en Cáceres en 1984 (“un soleado día de octubre en mi Ciudad de las Cigüeñas”, leo en su web) y que creció entre lápices y montones de libros infantiles.

  • Creo que crecer rodeada de libros hizo que me convirtiera en ilustradora – me explica–, o al menos sentía una gran emoción al abrirlos, verlos o escucharlos. Mis padres siempre tuvieron una gran biblioteca con todo tipo de libros infantiles, de historia del arte y también de fauna y flora ilustrada. Eso provocó que me enganchara muy pronto a la ilustración. Pensar en esos mundos que contemplaba en los libros los había imaginado y creado alguien era muy intrigante e inspirador para mí.

Se recuerda siempre dibujando: “dibujaba mucho en casa de mis padres, en la de mis abuelos donde me crié, en el colegio, donde disfrutaba enormemente de la asignatura de plástica… Y cuando ya fui adolescente, seguía dibujando en los libros de texto y la parte de atrás de los cuadernos”.

Ilustración de Ester García

Con semejante pasión, no es de extrañar que se decantara por estudiar Bellas Artes. “Viví cinco años en Salamanca mientras estudiaba en la Universidad”, rememora, “y allí fue cuando descubrí en quinto curso de carrera la asignatura de Ilustración. Nuestro profesor, Miguel Ángel Pacheco, nos enseñó muchísimo durante aquel curso de iniciación a la ilustración. Para mí fue muy revelador ese año, nunca lo olvidaré”.  

Le pregunto qué consejo daría a los que están comenzando. Me responde que «dibujar, dibujar y dibujar. Ponerse horarios y metas. No obsesionarse con el estilo, pues es algo que llega en algún momento, cuando menos lo buscamos. Ser honesto con uno mismo, no seguir corrientes ni modas. Cultivar la curiosidad, la ilusión y el interés por las cosas pequeñas y corrientes. No dejar de lado los detalles. Ser tenaz, y no desanimarse».

Portada de "Tren de invierno" de Susanna Isern con ilustraciones de Ester García
Ilustración de Ester García para el "Tren del invierno"

Ester García trabaja desde 2008 como ilustradora, “dibujando animales, bosques y otros lugares o ficticios”, me explica. Observo sus primeros trabajos en la web: un simpático lirón dormido en una tetera, conejos inspirados en “Alicia en el país de las maravillas”, un elegante “Dodo”… Ya está ahí su universo, esperando a tener la oportunidad de expandirse; ya está ahí la obsesión por una técnica magistral, depurada, la seguridad a cada trazo, la potencia narrativa de cada personaje, cada uno invitando a su propia historia. Hay pocos artistas, desde luego, que demuestren tanta maestría desde el principio.

Portada de "Por qué los gatos no llevan sombrero" de Victoria Pérez Escrivá, con ilustraciones de Ester García (Thule ediciones)

Me llama la atención, por su exquisita elegancia, su primer libro ilustrado, “Por qué los gatos no llevan sombrero”. Resulta que es uno de sus trabajos favoritos, del que guarda un bonito recuerdo.

Es un álbum trabajado a medias con la escritora Victoria Pérez Escrivá”, me explica. “Un buen día ella me propuso el texto, y me enganchó en el primer vistazo. Decidí hacer una de las ilustraciones y un storyboard de las páginas, y con ello lo presentamos a Thule, que quiso publicarlo”.

Es un libro que parte de unas interesantes preguntas: ¿Por qué los gatos no llevan sombrero? ¿Y los árboles, por qué no tienen bolsillos? ¿Por qué nos teñimos el pelo”. ¿Te has preguntado alguna vez por qué tienes tantas cosas? ¿Cuántas cosas llevas encima que no son tuyas? Es un canto a ser uno mismo, a dejar de aparentar. “Es un libro con una doble lectura que nos habla sobre la sociedad de consumo, las necesidades materiales auto-impuestas y sobre transformarse en algo que no somos en esencia”, explica Ester.

Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García

El libro ganó el Premio Dragón Ilustrado en 2012: según el jurado, era “un álbum en el que un texto con fino humor se refuerza con unas ilustraciones llenas de creatividad”. Ese mismo año, también era seleccionado para la “Mostra Internazionale d’Illustrazione per l’Infanzia” de Sàrmede (Italia).

Millones de influencias, pero un estilo propio

  • ¿Cuál es tu proceso de trabajo? –pregunto.
  • Cada proyecto es distinto y cada libro te marca también un ritmo, más pausado o más ligero. Hace unos años era bastante más anárquica a la hora de trabajar. Es fácil que en esta profesión el trabajo lo inunde todo, y acabes dibujando a cualquier hora, y en cualquier lugar. Con el tiempo he aprendido a ser más ordenada, seguir algunas pautas y tener mejores horarios. Aunque soy una persona bastante nocturna, intento levantarme cada vez más temprano y aprovechar las mañanas. Cuando trabajo en literatura, trato de acudir al texto y empaparme tras varias lecturas, para después salirme de él y luego volver a entrar. Me gusta ilustrar mediante ese poso que dejan las historias, porque creo que de ese modo me apoyo más en las sensaciones que me ha generado un texto. Y trabajar desde ahí. Comienzo a documentarme, y mediante bocetos a armar la estructura del libro y buscar el tono. Cuando esta fase está más o menos clara, comienzo a desarrollar las ilustraciones. Siempre hay sorpresas en el camino.
Ilustración de Ester García

  • ¿Qué técnicas prefieres?
  • Me gustan mucho la acuarela, lápices de colores o tintas. Pero mi herramienta favorita es el lápiz de grafito. Para mí es muy relajante y gratificante trabajar con él, no necesitaría más.
  • ¿Trabajas a mano o a ordenador?
  • Trabajo casi siempre a mano, en contacto con los materiales. Empleo el ordenador para el acabado y montaje final de las imágenes. Al final, es una herramienta más, una muy poderosa.
Ilustración de Ester García sobre un ratón de biblioteca

  • ¿Cuáles son las principales influencias en tu trabajo?
  • Muchas de las cosas que me inspiran están relacionadas con la naturaleza, así que creo que gran parte de mis influencias e inspiración provienen de ella. Siempre he pensado que la Biología es mi gran asignatura pendiente, algo a lo que también me hubiese gustado poder dedicarme. Así que cuando puedo, de algún modo intento trasladarla a mi trabajo. Me interesa muchísimo la Historia del Arte, aunque no sé hasta qué punto es una influencia palpable en lo que hago.
  • Siento especial interés por la maestría de la pintura flamenca (Van de Weyden, Jan Van Eyck, El Bosco, Brueghel…), la sensibilidad de los prerrafaelitas (Millais, Rossetti, Burne-Jones...), y dentro de las vanguardias el movimiento surrealista, especialmente por los universos intrigantes y sugestivos de Magritte o Remedios Varo. Pero no los veo como una influencia muy directa en mi trabajo… Bueno, supongo que en general puede ser una influencia cualquier elemento cotidiano que encuentre alrededor, y que me entusiasme.
  • ¿A qué ilustradores admiras?
  • Muchos de los que veía en los libros que había en mi casa cuando era pequeña me marcaron profundamente. Admiro enormemente el trabajo de Francisco Meléndez y Javier Serrano. Esos mundos tan personales, con un punto inquietante y perturbador pero a la vez tan especiales y llenos de poesía. Diría también otros nombres, como Juan Ramón Alonso, Jesús Gabán, Ana Juan, Arnold Lobel, Maurice Sendak, Gennady Spirin... Y en otro universo diferente, me encantan los trabajos rebosantes de humor de Richard Scarry y de Quentin Blake. Es imposible no sonreír.
Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García

Con semejantes influencias y ética profesional, no me extraña que Ester García haya conseguido labrarse un estilo propio. Ella definiría su obra como «metafórica, intimista y sugerente». Desde luego, son buenos adjetivos para sintetizar su obra. Pero yo iría un paso más: creo que su obra es, sobre todo, elegante y serena, sobria y detallista, magistral técnicamente y con una potencia narrativa arrolladora.

Le pregunto, para acabar, qué proyectos de futuro tiene. Me comenta que tiene varios libros entre manos este año, «un álbum, una colección sobre animales para pequeños, un clásico..» Cuando termine, quiere sacar adelante proyectos personales «que están en el cajón y me encantaría recuperar». También le gustaría mucho poder lanzar una tienda online con algunos originales y láminas, un proyecto que siempre ha querido hacer –«espero tener tiempo este año, ojalá».

  • ¿Cuál sería tu proyecto ideal?
  • Lo tengo claro: cualquier cosa que tenga que ver con animales. Pero concretando más: hacer un bestiario, en tono antiguo o medieval, y tener un largo tiempo por delante para ilustrarlo.

Esperamos, de todo corazón, que lo consiga.

Podéis concoer más la obra de Ester García a través de su perfil de Instagram clickando aquí.

Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García
Ilustración de Ester García

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