Los mejores libros del 2020

Por Ana Polo Alonso.

Estamos a punto de acabar uno de los años más atípicos y surrealistas que recordaremos en nuestra vida. Pero aquí seguimos al pie del cañón, continuando nuestras tradiciones, con lo que aquí tenéis nuestra particular selección de los mejores libros.

Mejores novelas en castellano

Las malas, de Camila Sosa. Tusquets.

Las Malas, de Camila Sosa. Tusquets.

Seguramente el libro del año. Una crónica necesaria, desgarradora, valiente e inconformista sobre un grupo de travestis en la ciudad argentina de Córdoba. También es un ritual de iniciación, una exploración de la necesidad de pertenencia, un cuento de hadas y un relato de terror.

San, el libro de los milagros, de Manuel Astur.

San, el libro de los milagros, de Manuel Astur. Acantilado.

Desgraciadamente, la pandemia no ha permitido que este libro brille como merece, pero es una novela de una belleza deslumbrante, inteligente y muy bien trabada. Parte de un caso real, el de Tomás Rodríguez Villar, “Tomasín”, que acabó con la vida de su hermano y después se escondió dos meses mientras la Guardia Civil le seguía el rastro de cerca. A partir de aquí, el autor nos habla de la diferencia entre la verdad y los hechos, de dioses y deidades varias, mientras nos relata las historias de varios personajes que se van entrelazando.

Basilisco, de Jon Bilbao. Impedimenta.

Basilisco, de Jon Bilbao. Impedimenta.

A estas alturas dudo que haya nadie que piense que Jon Bilbao no es un genio de las letras. En “El silencio y los crujidos” ya nos dio un recital, y en “Basilisco” nos deleita otra vez con una historia poderosa, cruda y realista que se mueve con facilidad en la frontera sinuosa entre lo popular y lo clásico. Bilbao construye una novela a partir de unos personajes tan interesantes como complejos y llenos de matices. La trama, sin embargo, es rocambolesca y en cualquier otras manos hubiese acabado siendo forzada y grotesca. Pero el autor la dirime con aplomo y el resultado es un pequeño ejercicio de maestría deslumbrante.

Mapocho, de Nona Fernández.

Mapocho, de Nona Fernandez. Minúscula.

Mi primera experiencia con Nona Fernández fue “Chilean Electric” y, desde entonces, sigo de cerca la trayectoria de esta escritora chilena de talento descomunal. En “Mapocho” nos habla de un río lleno de “basura y mugre”, un río que se adentra en las regiones más oscuras de la ciudad chilena de Santiago para relatarnos el pasado de un país y también el destino de la protagonista del libro. Y lo hace sin tapujos, con audacia y valentía: Nona Fernández se enfrenta en este libro a los relatos oficiales, a las imposiciones propagandísticas y nos desvela lo que en verdad hay detrás de los mitos.

No entres dócilmente en esa noche quieta, de Ricardo Menéndez Salmón. Anagrama.

No entres dócilmente en esa noche quieta, de Ricardo Menéndez Salmón. Anagrama.

Se publicó a principios de año y, quizás por eso, no esté siendo destacada en las listas de mejores listas del año. Pero sin duda está en el pódium por méritos más que obvios. “No entres dócilmente en esa noche quieta” es un ajuste de cuentas entre un padre y un hijo, tan bella como demoledora, tan lírica como realista, tan honesta como emotiva. El autor se zambulle en la historia familiar para intentar comprenderse a sí mismo y, de paso, nos desvela un abanico de sentimientos y episodios significativos.

El peón, de Paco Cerdà. Pepitas de calabaza.

El peón, de Paco Cerdá. Pepitas de calabaza. 

Si este libro lo hubiese escrito un estadounidense, el New York Times y el New Yorker se hubiesen hinchado a dedicarle artículos. Desgraciadamente, aquí estamos muchas veces más pendiente del talento extranjero que del propio. Desde luego, no prestarle atención a una novela mayúscula como ésta de Paco Cerdá es un verdadero insulto, porque es de esos libros perfectamente construidos, originales, potentes e irreverentes que encima están bien escritos. Os lo resumo muy brevemente: en el invierno de 1962, dos hombres de mundos opuestos se enfrentan sobre un tablero de ajedrez. Uno es Arturo Pomar, el niño prodigio de la posguerra que ahora trabaja como auxiliar de Correos en Ciempozuelo. El otro es un joven americano, un tanto excéntrico, de nombre Bobby Fischer. Uno fue peón del franquismo; el otro lo será de la Guerra Fría. A través de ellos, y de otros muchos que van surgiendo en la narración, El peón recorre las vidas de muchos mitos usados como causa política en la España franquista o en los Estados Unidos de los sesenta. Pero no sólo se queda ahí: en el libro salen etarras, comunistas, maquis, pacifistas, indígenas, activistas variopintos e izquierdistas de obediencia ciega. Y con ellos, el autor se plantea preguntas acerca del compromiso personal y, sobre todo, sobre cómo la historia explota a personas minúsculas. 

El libro más doloroso pero más necesario del año

Por qué volvías cada verano, de Belén López Peiró. Las afueras.

Por qué volvías cada verano, de Belén López Peiró. Las afueras.

He decidido destacar este libro en una categoría propia porque merece su propio epígrafe. “Por qué volvías cada verano” narra los abusos padecidos por la autora durante la adolescencia por parte de un familiar perteneciente a las fuerzas policiales, así como las consecuencias que tuvo en su entorno familiar y social. López Peiró denuncia el silencio, las complicidades, las hipocresías y el entramado de violencias. Y lo hace entrelazando voces y registros, con un lenguaje duro, seco y desgarrador, que nos obliga a seguir mirando aunque el mundo prefiera cerrar los ojos.

Mejores novelas debuts

Panza de burro, de Andrea Abreu. Editorial Barrett.

Panza de burro, de Andrea Abreu. Editorial Barrett.

El fenómeno editorial del año, tan inesperado como refrescante. Dos niñas pasan el verano juntas en las Islas Canarias, un verano en que dejaran atrás la infancia y se adentrarán en la adolescencia, y a través de ellas la autora nos habla de la amistad de una manera libre y sin ataduras, libre de todo formalismo. Nos describe los rituales, los tabúes y la tenue línea con la envidia y la adulación. Pero más allá de la historia de ambas, lo interesante aquí es cómo lo narra y la fluidez con la que traslada la oralidad a las páginas del libro.

Una chica es una cosa a medio hacer, de Eimear McBride. Impedimenta.

Una chica es una cosa a medio hacer, de Eimear McBride. Impedimenta. Traducción de Rubén Martín Giráldez.

Experimental, rompedora y desafiante. La irlandesa Eirmear McBride se propuso explorar los límites literarios y consiguió una obra exigente, que recuerda al “Retrato de un artista adolescente”, de Joyce. Lo mejor es, sin duda, el estilo narrativo, cómo consigue recomponer un atmósfera claustrofóbica, de religiosidad asfixiante, para analizar el concepto de pecado y de culpa.

Mejores novelas extranjeras

Niña, mujer, otras, de Bernardine Evaristo. AdN Novelas.

Niña, mujer, otras, de Bernardine Evaristo. AdN Novelas. Traducción de Julia Osuna Aguilar.

El libro dio la campanada al alzarse con el Booker Prize del 2019 (ex aequo con Margaret Atwood). Pero tenía más que merecido el galardón. Evaristo reconstruye la historia reciente de Gran Bretaña a través de doce personajes –mujeres, negras, algunas no binarias– cuyas vidas están entrelazadas, cuyos pasados están ligados y cuyos futuros dependerán de sus lazos en común. Y lo hace con una prosa tan radical como poética, donde no hay barreras ni reglas.

El olor del bosque, de Hélène Gestern. Periférica & Errata Naturae.

El olor del bosque, de Hélène Gestern. Periférica & Errata Naturae. Traducción de Laura Salas Rodríguez.

Sinceramente, no entiendo por qué no sale en las listas de mejores libros del año que ya pululan por ahí. El libro, desde luego, ni es experimental, ni tiene una prosa innovadora, ni la autora es una hipster neoyorquina, pero es un buen ejemplo de cómo construir una buena novela, con personajes sólidos y una trama inteligente. Además, sabe atrapar desde la primera página. El libro trata de Élisabeth Bathori, una historiadora, que descubre un buen día unas cartas escritas por un soldado durante la Primera Guerra Mundial y dirigidas a un poeta famoso. A partir de ahí, Bathori indagará en la vida de este soldado e intentará reconstruir su biografía. Por el camino se encontrará historias de amor, de pérdida, de duelo y de olvido. Vais a llorar y vais a sonreír mucho leyéndola.

Dentritas, de Kallia Papadaki. Automática.

Dentritas, de Kallia Papadaki. Automática. Traducción de Laura Salas Rodríguez.

Una crítica tan inteligente como mordaz al sueño americano. Un análisis certera de una sociedad en crisis que no ofrece oportunidades, sino derrotas. Una oda a la dignidad en medio del fracaso. A principios de siglo, el griego Andonis Cambanis emigra a una pequeña ciudad de Estados Unidos cercana a Filadelfia. Pasados los años, Camden, como se llama el lugar, ya no es ni la sombra de lo que ha sido: la pobreza, la marginalidad, la miseria y la desolación pueblan ahora sus calles. A este escenario llegará en la década de los ochenta una niña, Minnie, que acaba de perder a su madre y que será acogida por la familia Cambanis. Pero su llegada provocará que ciertas cicatrices el pasado se reabran y con ello la familia Cambanis se tendrá que enfrentar a traumas que hubiese preferido dejar en el olvido.

Manual de despedidas, de Jana Benova. Sexto Piso.

Manual de despedidas, de Jana Benová. Sexto Piso. Traducción de patricia Gonzalo de Jesús.

Uno de los mejores retratos de una generación que creció con un sistema comunista corrompido y decrépito, que vio cómo se desmoronaba todo en cuestión de meses, pero que nunca disfrutó de ese supuesto maná del capitalismo que les habían prometido. Benova retrata con brillantez a dos parejas de amigos que pasan horas en el Café Viena conversando sobre literatura y filosofía. Detrás de cada uno hay un laberinto vital, tan surrealista como asfixiante, que da cuenta de un pasado repleto de heridas que todavía supuran.

Los viejos creyentes, de Vasili Miajilovich Peskov. Impedimenta.

Los viejos creyentes, de Vasili Mijáilovich Peskov. Impedimenta. Traducción de marta Sánchez-Nieves.

A finales de los años setenta, un piloto ruso que sobrevolaba un tramo remoto de la taiga siberiana descubrió una cabaña. Poco después, descubrieron que la cabaña estaba habitada por una familia, los Lykov, que pertenecían a la secta de los viejos creyentes, cuya vestimenta, noción de la vida y lenguaje se habían quedado anclados en el siglo XVII, en tiempos del zar Pedro el Grande. Peskov reconstruye magníficamente cómo era su vida y sus costumbres: cómo tenían que sobrevivir en un medio hostil completamente solos y cómo se agarraron a la fe como único salvavidas.

Lo que queda de luz, de Tessa Hadley. Sexto Piso.

Lo que queda de luz, de Tessa Hadley. Sexto Piso. Traducción de Magdalena Palmer.

Un brillante análisis –sutil, armonioso, elegante y sincero– de la amistad y el matrimonio. La novela parte de cuatro amigos que han sido inseparables durante treinta años. Una noche de verano, reciben la noticia de que uno de ellos, Zach, ha muerto. Todos se quedan consternados, pues Zach parecía ser el más fuerte de todos y también, como se va viendo poco a poco, era el que realmente los mantenía unidos. A partir de ahí, vemos como su pérdida desencadena una serie de reproches y desencuentros, y hace aflorar agravios que pondrán en jaque una amistad que parecía sólida y eterna.

Mejores obras inclasificables

Un verdor terrible, de Bejamin Labatut. Anagrama.

Un verdor terrible, de Benjamin Labatut. Anagrama.

Una obra prodigiosa, singular. Una obra que hace que te plantees todo: lo que significa la realidad, la ficción, la verdad, la mentira, lo religioso, lo científico, lo filosófico, incluso la prosa y la literatura en sí misma. Porque, como propone el libro, “entender es imposible”. Sólo hay aproximaciones, metáforas como mucho. Ni siquiera la ciencia, con su frío pragmatismo y rigor empírico, nos puede ofrecer certezas, tan sólo búsquedas, tanteos, hipótesis y experimentos. Labatut encadena en “Un verdor terrible” una sucesión de descubrimientos reales que surgieron de experimentos perturbadores y que van provocando una cadena macabra. “El primer pigmento sintético moderno, el azul de Prusia, creado en el siglo XVIII gracias a un alquimista que buscaba el Elixir de la Vida mediante crueles experimentos con animales vivos, se convierte en el origen del cianuro de hidrógeno, gas mortal que el químico alemán Fritz Haber, padre de la guerra química, empleó para elaborar el pesticida Zyklon, sin saber que los nazis acabarían utilizándolo en los campos de exterminio para asesinar a miembros de su propia familia”. A esto hay que sumar las exploraciones matemáticas de Alexander Grothendieck que le llevaron a la locura, una carta enviada a Einstein, la lucha de dos fundadores de la mecánica cuántica y la famosa respuesta que einstein le gritó a Niels Bohr: “¡Dios no juega a los dados con el universo!”

Orfeo, de Richard Powers. AdN Novelas.

Orfeo, de Richard Powers. AdN Novelas. Traducción de Teresa Lanero Ladrón de Guevara.

El autor de “El clamor de los bosques” (Premio Pulitzer, 2019), nos regala aquí otra obra tan inteligente como surrealista, repleta de paralelismos, notas eruditas y personajes únicos. El protagonista, Peter Els, se ha pasado la vida dedicado a la música y ahora, a punto de jubilarse, emprende un experimento casero para alterar su ADN que lo convierte en un bioterrorista buscado por las autoridades. Mientras esquiva a los federales, Els nos va relatando su pasión por la música, por Mahler, Mozart, el Mesías y, así, mezclando reflexiones sobre los clásicos y sobre química, Powers va armando una novela sorprendente y bellísima.

Berg, de Ann Quinn. Malas Tierras y Underwood.

Berg, de Ann Quinn. Malas Tierras y Underwood. Traducción de Axel Alonso Valle y ce Santiago.

“Un hombre llamado Berg, que cambió su nombre por Greb, llegó a una ciudad costera con la intención de matar a su padre…”. Así comienza esta novela donde Alistair Berg, un hombre de personalidad obsesiva, descubre el paradero de su padre, del que hacía años que no tenía noticias. Sin revelar su identidad, Berg alquila una habitación contigua a la de su padre y comienza con él una relación de seducción y violencia, retorcida y asombrosamente bien descrita, que se mueve con una facilidad asombrosa entre lo violento y macabro y lo divertido. “Berg” fue la primera novela de Ann Quinn, una mujer que merecería muchísima más fama de la que tiene, porque fue una escritora superlativa, con una prosa deslumbrante.

El libro de las lágrimas, de Heather Christie. Tránsito editorial.

El libro de las lágrimas, de Heather Christie. Tránsito editorial. Traducción de Magdalena Palmer.

¿Cuál es el poder real de una lágrima? ¿Es la lágrima un síntoma o una metáfora? ¿Una máscara o una salida? A través de la historia íntima de las lágrimas de la autora, desde las provocadas por el suicidio de un amigo a la historia de depresiones en su familia, Heather Christie analiza las razones biológicas del llanto e investiga su influencia en el arte, la cultura y el feminismo. Pero más allá del razonamiento biológico, sociológico y estético de las lágrimas, lo interesante del libro es el desnudo emocional de la autora en que muchas nos hemos visto reflejadas.

Mejores distopías

Los terranautas, de T. C. Boyle. Impedimenta.

Los Terranautas, de T. C. Boyle. Impedimenta. Traducción de Ce Santiago.

En 1994, en el desierto de Arizona, ocho personas se confinaron bajo una cúpula de vidrio. El experimento buscaba poner a prueba su capacidad de aguante ante el aislamiento, la desesperación y los anhelos de una sociedad cerrada. No os digo nada más porque tenéis que leerlo. Sólo os avanzo que pocas veces se ha tratado el pesimismo, la bajeza de los instintos, la flaqueza moral y el fracaso de las utopías con tanta inteligencia, acierto, acidez y humor negro.

La pared, de Marlen Haushofer. Volcano.

La pared, de Marlen Haushofer. Volcano. Traducción de Claudia Toda Castán.

La trama del libro es aparentemente sencilla. Una mujer cuyo nombre nunca conoceremos visita un fin de semana a sus amigos los Rüttlinger en su casa delos Alpes. Ellos parten hacia el pueblo más cercano para comer y, sin saber por qué, nunca regresan. La misteriosa protagonista queda aislada del resto del mundo, pero lo más preocupante es que no puede huir de donde está: una pared invisible ha aparecido de repente y la tiene presa. A pesar de esta trama sencilla, “La pared” nos plantea una reflexión sobre la soledad, la resistencia y la capacidad de renovación personal. Y nos provoca preguntas muy difíciles: ¿cómo alguien sin ninguna habilidad especial para la vida a la intemperie consigue sobrevivir con la sola ayuda de una vaca, un perro y un gato? ¿Cómo consigue alguien adaptarse a la extrema soledad, a esa melancolía existencia, a la nostalgia por un pasado extinto?

Mejores ensayos

Los europeos, de Orlando Figes. Taurus.

Los europeos. Tres vida y el nacimiento de la cultura cosmopolita, de Orlando Figes. Taurus. Traducción de María Serrano Giménez.

Siempre que hablamos de Europa, de esa gran Europa cultural, sibarita e intelectural, tendemos a pensar en la Europa Central de entreguerras. Esa Europa de Stefan Zweig y la República de Weimar, de los elegantes hoteles y de las vanguardias revolucionando todas las artes. Pero, como demuestra Orlando Figes en esta obra extraordinaria, el sentimiento cultural europeo, el hecho de sentirse como parte de un acervo intelectual y creativo común, surgió mucho antes, en el siglo XIX para ser exactos. De hecho, tiene una fecha de nacimiento: el 13 de junio de 1846, el día en que, a las siete y media de la mañana, partían de la Gare Saint Lazare de París, a la entonces rapidísima velocidad de 30 kilómetros por hora, los primeros trenes con destino a Bruselas. Se inauguraba una nueva era.

Oceanografías, de Mircea Eliade. Hermida editorial.

Oceanografía, de Mircea Eliade. Hermida editorial. Tradicción de Joaquín Garrigos.

“Este no es un libro de pensamiento, sino de comprensión. Porque la realidad es eso. Quienes quieran buscar en sus páginas dialéctica, demostración o controversia, se llevarán una desilusión”. Mircea Eliade se propuso examinar el alma humana, pero no a través de los grandes temas metafísicos, sino de los problemas sencillos, de la vida cotidiana, del ridículo o el azar o el sueño. Esos retazos del alma que nadie tomaba en consideración por ser demasiado pequeños. O demasiado grandes. “Oceanografía” era una obra de Eliade inédita hasta la fecha en castellano y, afortunadamente, Hermida nos la ha descubierto. Y menos mal, porque es una pequeña delicia. Una verdadera exquisitez.

White Trash, de Nancy Isenberg. Capitan Swing.

White Trash, de Nancy Isenberg. Capitán Swing. Traducción de Tomás Fernández Aúz.

Un estudio innovador sobre el sistema de clases en Estados Unidos y, sobre todo, sobre lo que se denominó “la escoria blanca”, esos blancos pobres y marginados que han sido “ignorados durante más de cuatrocientos años”. Un libro magistral, innovador y sorprendente que rompe el limitado corsé de los debates contemporáneos sobre raza e identidad y nos ofrece un relato incómodo pero absolutamente necesario.

Llamadme Ismael, de Charles Olson. Siruela.

Llamadme Ismael, de Charles Olson. Siruela. Traducción de Carlos Jiménez Arribas.

El ensayo literario canónico, el modelo que ha servido de referencia desde que se publicó en 1947. Olson insufló nueva vida a “Moby Dick”, de Melville, y nos lo hizo leer desde una lectura paralela de las grandes obras de Shakespeare, como Macbeth y El rey Lear. Intelectualidad y erudicción en estado puro.

Mejores memorias y diarios

Cartas de Sylvia Plath. Tres hermanas editorial. Traducción de Ainize Salaberri.

Cartas de Sylvia Plath, Vol. I (1940-1951). Tres hermanas editorial. Traducción de Ainize Salaberri.

Por primera vez íntegras en castellano las cartas de una de las mejoras poetas y escritoras de todos los tiempos. Una obra imprescindible para entender la psyque de una mente genial pero llena de fantasmas.

Seguir viviendo, de Ruth Klüger. Editorial Contraseña.

Seguir viviendo, de Ruth Klüger. Editorial Contraseña. Traducción de Carmen Gauger.

En septiembre de 1942, Ruth Klüger, por entonces tan solo una niña pequeñas, fue deportada junto con su madre, Alma, a Theresienstadt. Luego serían enviadas a dos campos de concentración más. Milagrosamente, consiguieron escapar y, tras varios años en Alemania, finalmente pusieron rumbo a Estados Unidos. A finales de los años ochenta, tras un accidente que casi le cuesta la vida, Klüger decidió echar la vista atrás y enfrentarse a su pasado. El resultado es este libro que no dejará indiferente a nadie, repleto de traumas, pero también de rechazos y suspicacias por haber sobrevivido. Es un relato incómodo que rompe muchos estereotipos y que relata, con una inteligencia magistral, lo que es de verdad ser una víctima y una superviviente.

Memoria de la melancolía, de María Teresa León. Editorial Renacimiento.

Memoria de la melancolía, de María Teresa León. Editorial Renacimiento.

Es una biografía de una escritora excepcional y un testimonio histórico de lo que era ser mujer en la Segunda República, pero sobre todo es un alarde literario, con una escritura lírica bellísima y reflexiones profundas sobre los acontecimientos que le tocó vivir.

Bajo la cúpula. Paseos con Paul celan, de Jean Daive. La uña rota.

Bajo la cúpula. Paseos con Paul Celan, de Jean Daive. La uña rota. Traducción de Mateo Pierre Avit Ferrero.

Las memorias en las que Jean Daive narra su amistad con el poeta Paul Celan. Cuando se conocieron, Celan ya era un poeta consagrado, pero Daive, veinte años más joven, era aún desconocido. Sin embargo, a pesar de todas sus diferencias, se hicieron cómplices y en este libro Daive nos descubre, con una prosa preciosa, todas las facetas íntimas de uno de los mejores escritores del siglo.

Madres e hijos, de Theodor Kallifatides. Galaxia Gutenberg.

Madres e hijos, de Theodor Kallifatides. Galaxia Gutenberg. Traducción de Selma Ancira.

“Mi madre es mi patria. Cuando la pierda, perderé mi patria…” Theodor Kallifatides nos narra en esta belleza de libro su relación con su madre anciana. Ternura, añoranza y nostalgia en estado puro.

Mejores libros históricos

El renacimiento del siglo XII, de Charles Homer Haskins. Ático de Libros.

El renacimiento del siglo XII, de Charles Homer Haskins. Ático de los Libros. Traducción de Claudia Casanova. 

El profesor de Harvard Charles Homer Haskins fue uno de los grandes medievalistas de su generación y uno de los mejores divulgadores históricos, un hombre capaz de aunar lo erudito con lo ameno. Dicen los entendidos que ésta es su mejor obra. En un momento en que se creía que la Edad Media era un período oscuro, este libro ayudó a reinterpretarla como un período de gran creatividad donde prosperaron movimientos sin los cuales no se hubiese podido dar el Renacimiento. Mención especial tienen las referencias a Leonor de Aquitania como mecenas de las Artes y la importancia que se le da a la escuela de traductores de Toledo. 

Grandes manuscritos medievales, de Christopher Hamel. Atico de los Libros.

Grandes manuscritos medievales, de Christopher Hamel. Atico de los Libros. Traducción de Claudia Casanova. 

Seguramente, el libro más bonito del año. Y la competencia este año es durísima. Pero este libro es de una exquisitez pocas veces vista, repleto de tesoros y de textos interesantísimos. Christopher Hamel, bibliotecario de la prestigiosa Biblioteca Parker de la Universidad de Cambridge, nos invita a un viaje de mil años de historia medieval par descubrir qué secretos contienen los manuscritos medievales y qué nos dicen del mundo moderno. 

Los demonios del mediodía, de Roger Caillois. Siruela.

Los demonios del mediodía, de Roger Caillois. Siruela. Traducción de Luis Eduardo Rivera. 

La tradición occidental nos ha enseñado que los fantasmas aparecen siempre al caer la noche. Sin embargo, en el mundo antiguo, no era con la oscuridad cuando aparecían los demonios —y también los dioses—, sino a mediodía, cuando no existe la sombra. Caillois aprovecha este hecho curioso para reflexionar sobre la mitología y cómo nos hemos enfrentado desde tiempos inmemoriales a nuestros miedos. 

Sangre en el foro. Los asesinatos de la antigua Roma, de Emma Southon. Pasado & Presente.

Sangre en el foro. Los asesinatos de la antigua Roma, de Emma Southon. Pasado & Presente. Traducción de Marc Figueras. 

Tom Holland dijo de este libro que era “una idea brillante, brillantemente ejecutada”. Y si lo dice Holland, que es un auténtico especialista en la matera, es que es verdad. Emma Southon, a quien ya conocíamos por su particular biografía de Agripina, nos habla aquí de envenenamientos, apuñalamientos, palizas y demás crímenes desde los tiempos de Tiberio Graco hasta la Vestal Cornelia. 

Memorias de los últimos días de Byron y Shelley, de E. J. Trelawny. Alba editorial.

Memorias de los últimos días de Byron y Shelley, de E. J. Telawny. Alba editorial. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. 

Crónica privilegiada de la muerte de los dos poetas. E. J. Trewlany, marino (no se sabe si también pirata), escritor y aventurero, pasó con ellos sus últimos días. Descubrió e incineró el cuerpo de Shelley en la playa de Massa y, más tarde, veló el cadáver de Byron en Míssolonghi. Una lectura apasionante escrita por alguien que fue amigo de estos dos poetas únicos y también un rendido admirador. 

La cofradía de los cazadores de libros, de Raphael Jerusalmy. Navona editorial.

La cofradía de los cazadores de libros, de Raphaël Jerusalmy. Navona editorial. Traducción de Manuel Serrat Crespo. 

Jerusalmy retoma la vida de François de Villon, el poeta francés, a partir de su desaparición tras ser indultado en 1463 de la pena de muerte y ser puesto en libertad. Villon se ve convertido en esta novela en personaje de ficción al cual el rey Luis XI le encarga una misión secreta: recuperar en Tierra Santa los escritos de los Antiguos, entre ellos, al parecer, el testamento de Jesús. Un libro emocionante, a caballo entre la realidad y la ficción, que se lee como una novela de aventuras. 

Mejores biografías

Artemisia, de Anna Banti. Periférica.

Artemisia, de Anna Banti. Periférica. Traducción de Carmen Romero. 

Durante siglos, Artemisia, una de las principales pintoras caravaggistas, quedó injustamente relegada al olvido. Pero todo cambió cuando, en 1916, un brillante historiador del arte italiano, Roberto Longhi, le dedicó un magnífico ensayo. A partir de él, Anna Banti, una crítica de arte casada con Longhi, desarrolló una novela histórica —o biografía novelada, según se quiera ver— que este año Periférica nos ha traído en castellano. Lo más interesante del libro, aparte de la pintura, es la reconstrucción psicológica del personaje, el retrato de una mujer herida, víctima de violaciones y maltratos, que sufre pero se sobrepone. 

El hijo del chófer, de Jordi Amat. Tusquets.

El hijo del chófer, de Jordi Amat. Tusquets. 

Jordi Amat se está consolidando como el gran biógrafo de su generación y también uno de los analistas más lúcidos del procés catalán (si queréis entenderlo realmente, su obra “La conjura de los irresponsables” es lo mejor que yo he leído sobre el tema). En esta novela nos habla de un personaje tan turbio como literariamente fascinante. En esta Cataluña que se vanagloriaba de ser un oasis mítico y los Jordi Pujol and Co. hacían y deshacían como les venía en gana, el periodista y abogado Alfons Quintà dominó como nadie las cloacas del poder político y financiero sin que nadie se atreviese a rechistarle. Tanto sabía de la trastienda que lo nombraron primer director de la televisión autonómica catalana, pero acabó sus días marginado y repudiado. En el 2016, asesinó de un disparo a su expareja y, a continuación, se suicidó. En el libro, Amat es capaz de recrearlo en toda su gloria y poder absoluto como un monstruo sin escrúpulos que encarnó lo peor de los vicios de la política. Nos lo presenta como un tipo resentido, narcisista, manipulador y cínico, pero sumamente hábil a la hora de tender tentáculos y codearse con las personas adecuadas. Quintá emerge como un personaje de Shakespeare o, más bien, como uno de esos Césares sórdidos que tan bien inmortalizó Salustio, aunque el mejor paralelismo sin duda es con Fouché, ese tipo macabro pero brillante, al que Stefan Zweig supo analizar con fría ecuanimidad. De hecho, lo que Stefan Zweig hizo con Fouché, Jordi Amat lo hace con Alfons Quintà: explicarlos desde la literatura, porque parece increíble que alguien así pudiese existir de verdad. 

Isolina. La mujer descuartizada, de Dacia Maraini. Altamarea.

Isolina. La mujer descuartizada, de Dacia Maraini. Altamarea. Traducción de Raquel Olcoz. 

Verona, año 1900. La joven Isolina Canuti, una humilde costurera, se queda embarazada de su amante, el supuestamente intachable teniente Carlo Trivulzio. Forzada a abortar, muerte durante la operación y su cuerpo, descuartizado, es arrojado al río Adige. Los restos son finalmente hallados por una lavandera y se abre así una investigación, pero no llegará muy lejos, porque todos los testigos reciben amenazas y las pruebas desaparecen o se borran. Ochenta años más tarde, otra mujer, la escritora y activista feminista Dacia Maraini, volvió a investigar por su cuenta el caso, recompuso todos los pedazos de Isolina y, aunque demasiado tarde, la rescató del olvido y la ayudó a hacer justicia. Un libro imprescindible para comprender hasta dónde está dispuesto a llegar el peso del patriarcado. 

Debussy. Un pintor de sonidos, de Stephen Walsh. Acantilado.

Debussy. Un pintor de sonidos, de Stephen Walsh. Acantilado. Traducción de Francisco López Martín y Vicent Minguet. 

Debussy fue un revolucionario. No sólo nos legó piezas preciosas, sino que rompió todos los cánones musicales del momento que imponía el Conservatorio de París y se atrevió a hacer lo que hasta entonces no había hecho nadie: hacer música como si estuviera pintando un cuadro. Es decir, conseguir evocar con sus melodías estampas visuales. Stephen Walsh explica en esta biografía cómo lo logró y también nos perfila a un personaje complejo y lleno de matices, con muchas sombras en su vida. 

Mejores libros sobre libros

Este pequeño arte, de Kate Briggs. Jekyll and Jill.

Este pequeño arte, de Kate Briggs. Jekyll and Jill. Traducción de Rubén Martín Giráldez. 

Una pequeña delicia. Una absoluta exquisitez repleta de inteligencia y agudeza que mezcla una prosa bellísima con un talento magistral para los detalles. Tomando como partida su propia experiencia de traducir las notas de las conferencias de Roland Barthes, Kate Briggs nos ofrece varias historias sobre la traducción: desde las traducciones de Thomas Mann de Helen Lowe-Porter a la relación amorosa que mantuvieron André Gide y su traductora Dorothy Bussy.

La librera y los genios, de Frances Steloff. Trama editorial.

La librera y los genios. Una historia de Nueva York,  de Frances Steloff. Trama Editorial. Traducción de José Manuel de Prada-Samper. 

La Gotham BookMart no era una librería corriente de Nueva York, más bien fue un refugio, un oasis y un santuario para intelectuales. En este libro, Frances Steloff, su promotora, una mujer tan admirable como valiente, nos explica cómo reunió bajo un mismo techo a personalidades tan dispares como John Steinbeck, William Faulker, Gertrude Stein, Arthur Miller o Woody Allen. También nos desvela anécdotas, como cuando logró burlar la censura de la época y trajo de contrabando libros prohibidos (como el Ulises o el Trópico de Cáncer) o cuando se enfrentó a los oficiales para vender la autobiografía de André Gide. 

Mejores libros para entender el presente

La ciudad que el diablo se llevó, de David Toscana. Candaya.

La ciudad que el diablo se llevó, de David Toscana. Candaya. 

Literatura de altos vuelos, ambiciosa e innovadora. Feliks, Kazimierz, Eugeniusz y Ludwick conviven con las heridas de una ciudad que no acaba de resucitar y recorren las ruinas de Varsovia como si recorrieran sus propias vidas despedazadas por la guerra: entre paseos que se adentran en los escombros, borracheras que miran al abismo, libros perdidos y reescritos interminablemente o cementerios donde germinan historias de vivos y muertos. Junto a ellos, Olga, Marianka, las hermanas Kasia y Gosia, un barbero, un escritor y un grupo de presos comprenden que sobrevivir significa reconstruir partiendo de las ruinas y que el sentido de la existencia está en la belleza, donde sea que haya que buscarla.

Kara y Yara en la tormenta de la historia, de Alek Popov. Hoja de Lata.

Kara y Yara en la tormenta de la historia, de Alek Popov. Hoja de Lata. Traducción de Viktoria Lefterova y Enrique Maldonado. 

Después de fingir su secuestro para cobrar el rescate a sus acaudalados padres y de cometer un ridículo acto de sabotaje contra la monarquía búlgara, las gemelas Kara y Yara se unen a los partisanos en su lucha contra el ocupante nazi. No os digo nada más. Simplemente, no os la perdáis. 

La vida económica de Tomi Sánchez, de Javier Sáez de Ibarra. La navaja suiza.

Vida económica de Tomi Sánchez, de Javier Sáez de Ibarra. La navaja suiza. 

En principio, el libro va de Tomi Sánchez, un hombre imprevisible, trabajador sin oficio, padre de varios hijos, escritor frustrado, educador utópico, un aventurero que siempre fracasa y que, como buen soldado del sistema, se levanta tras la derrota y se conforma con ahogar sus penas en un botellín de cerveza. Vida, explotación, lucha por la mera supervivencia, clases sociales, justicia o, más bien, su ausencia. Y, al mismo tiempo, la pareja, los hijos, los padres, los amigos, la educación, la cultura. De todo eso va este libro. 

Barro más dulce que la miel, Margo Rejmer.

Barro más dulce que la miel, de Margo Rejmer. La Caja Books. Traducción de Ernesto Rubio y Agata Orzeszek. 

La historia de Enver Hoxha, para unos, el perfecto Camarada Comandante de la Albania comunista, un erudito y magnánimo líder. para otros, un mero monstruo y caníbal que disfruta dejando en la miseria al pueblo. Margo Rejmer vuelve a demostrar en este libro que es una de las mejores escritoras de reportajes de Europa, una profesional a la hora de recomponer toda la historia de un país que vivía acorralado por el hambre, el frío, la paranoia y el miedo. 

Atrapa la liebre, de Lana Bastasic. Navona.

Atrapa la liebre, de Lana Bastasic. Navona. Traducción de Pau Sanchis Ferrer. 

Después de doce años sin saber nada la una de la otra, Sara, que vive en Dublín y no quiere saber nada de los fantasmas del pasado, recibe una llamada de Lejla, quien le pide que regrese a Bosnia para buscar a su hermano, desaparecido durante la guerra. Juntas irán en coche de Mostar a Viena en un viaje que nos descubrirá las heridas abiertas de los Balcanes. Una novela tan dolorosa como brillante que habla sobre los traumas y la memoria. 

Clásicos recuperados del olvido

El rey que fue y será, de T. H. White. Atico de los Libros.

El rey que fue y será, de T. H. White. Atico de los Libros. Traducción de Fernando Corripio y Enrique Hegenwicz. 

Lo que hoy entendemos por la infancia del rey Arturo y su aprendizaje del mago Merlín se lo debemos a este libro. A partir de Le morte d’Arthur, de sir Thomas Malory, T. H. White fijó para siempre los elementos asociados a la leyenda artúrica. 

La condesa sangrienta, de Valentine Penrose. Wunderkammer.

La condesa sangrienta, de Valentine Penrose. Wunderkammer. Traducción de Maria Teresa Gallego Urrutia. 

La historia real de Erzsébet Báthory, una condesa húngara del siglo XVI, bellísima y fascinante, que fue apodada “la condesa sangrienta” por ser una de las mayores asesinas de la historia. Más de seiscientas doncellas murieron torturadas y desangradas en los sótanos de su castillo de Csejthe. Cuatro siglos después, la poeta surrealista francesa Valentine Penrose reconstruyó su vida en forma de novela con una prosa magistral. 

Mister Witt en el cantón, de Ramón J. Sender. Contraseña.

Mister Witt en el cantón, de Ramón J. Sender. Contraseña. 

Si este país realmente supiera tener memoria histórica en cuanto a buena literatura se refiere, Ramón J. Sender estaría en el panteón de los mejores escritores. Sin embargo, hoy tan sólo se recuerda de él —si es que se recuerda— “La aventura equinoccial de Lope de Aguirre”, aunque su producción fue tan extensa como brillante. Contraseña nos acaba de recuperar uno de sus mejores títulos, Mister Witt en el cantón, una novela histórica sobe la sublevación cantonal de Cartagena de 1873. Es Sender en estado puro: magistral en los detalles, magnífico en la reconstrucción de una ciudad y una época, y con un análisis psicológico del personaje principal que te deja sin habla. Para que luego muchos digan que sólo los ingleses saben escribir novelas de este tipo. 

Agente presidencial, de Upton Sinclair. Hoja de Lata.

Agente presidencial, de Upton Sinclair. Hoja de Lata. Traducción de Pablo González-Nuevo.

“Algún día, toda la saga será reconocida como la más conseguida y mejor informada descripción de la vida política de nuestra era”, sentenció Thomas Mann. “Sólo un verdadero artista podía haber conseguido algo así”, añadió Albert Einstein. Y ambos tenían razón: Upton Sinclair nos legó la gran epopeya del siglo XX de la mano de un joven que, como él, quiso cambiar el mundo o, al menos, entenderlo.

Mejores clásicos reeditados

Odisea. Blackie Books. Traducción de Miguel Temprano Garcia. 

Tiene todos los números para convertirse en la edición canónica. 

El maestro y la margarita, de Mijail Bulgakov.

El maestro y la margarita, de Mijaíl Bulgákov. Navona. Traducción de Marta Rebón. 

Una joya exquisita. Navona nos ofrece esta nueva traducción del clásico de la literatura rusa para que disfrutemos con este libro ácido, satírico y deliciosamente diabólico. Seguramente, estemos delante de la mejor traducción de la obra. 

Lista elaborada por Ana Polo Alonso, editora de Courbett Magazine.

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Courbett Magazine es una revista digital y plataforma transmedia dedicada a la edición independiente, el diseño y la promoción del talento.

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